Moluscos bivalvos. Por José Augusto Bárcena.

 

Se les llama moluscos bivalvos por sus dos valvas (conchas), las cuales tienen por protección, ya que sin esta dura coraza serian fácilmente devorados por peces, pulpos y cangrejos, entre otros. Ejemplo de estos animales son las almejas, ostras o mejillones; en la mayoría de las almejas ambas conchas son de la misma forma y tamaño. En el caso de algunas especies de ostiones, si hay una diferencia podemos decir que hay una superior y una inferior (la superior es más plana). Los moluscos bivalvos son organismos que tienen sistemas poco complejos, se alimentan, crecen y se reproducen como cualquier organismo.

La forma de alimentarse es por “filtración”. Esto lo hacen abriendo sus dos conchas ligeramente para dejar salir el sifón (en el caso de las almejas). Quienes no lo tienen, solo dejan una rendija entre conchas para que el agua pueda entrar por un lado y salir por otro; se forma una celda en el flujo de agua. La corriente de agua se genera con ayuda de las branquias que oscilan constantemente de manera que llevan el flujo hacia la parte más profunda de las conchas. Ahí se ingiere por la boca y pasa al aparato digestivo donde se concentra la microalga y hace una pasta nutritiva para estos animales. Posteriormente dejan salir el exceso de agua.

No todos tienen la capacidad de desplazarse. Todos nacen como larvas, pero dependiendo de la especie, cuando llegan a la “etapa de fijación” es cuando su naturaleza les brinda a algunas almejas una “extremidad” de musculo que pueden estirar y contraer para escarbar en la arena y así esconderse de sus posibles depredadores. Otras especies, como las vieiras, son más libres: se abren y cierran de modo que logran desplazarse en la columna de agua, es decir, “nadan”. Algunos tienen menos posibilidad de desplazarse, como el mejillón: su andar es muy, muy lento ya que cuentan con unos “cabellos” que se pegan a casi cualquier superficie dentro del agua de mar. A este se le llama “biso”; cuando el especimen lo necesita, puede secretar nuevo biso, haciendo uno por uno para cambiar de posición. Con respecto al movimiento, los menos afortunados son los ostiones ya que desde muy pequeños tienen un concha cuyaconsistencia se caracteriza por tener un cementante muy fuerte. Tanto, que es difícil despegarlo sin romper la concha.

La reproducción es muy similar en todos los bivalvos. Las hembras y los machos deben liberar en el agua sus gametos: es un efecto por shock térmico. Después de lograr una buena maduración de las gónadas, cuando reciben una constante alimentación y poca variación de las condiciones que los rodean, logran que sus gametos (óvulos y espermas) aumenten en número y logren ser fértiles para así fecundarse después del desove en el agua de mar.

Las conchas son una rica y sana fuente de alimento; muchas especies ya han sido estudiadas en aspectos como los ciclos de vida, las mejores condiciones para el desarrollo, análisis de las características para mejoramiento de la calidad. De esta manera se han convertido en una parte importante de la acuacultura.

Uno de los ejemplos más conocidos es el cultivo de ostión. La especie más manejable para el cultivo es la Crassostrea Gigas, conocida también como ostión del Pacífico y ostión japonés.

Cabe destacar la importancia de conocer la procedencia de las conchas: que sean de aguas certificadas como limpias, que se trate de un producto analizado y certificado libre de enfermedades y que a su vez haya sido tratado por personal capacitado para el manejo en el cuidado de buenas prácticas durante todo el proceso. Como consumidores, esto nos permitirá, con toda la tranquilidad, tener la garantía de una magnifica experiencia.

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